sábado, 5 de noviembre de 2016

Izalith Perdida


Que Lordran, el Reino donde transcurren los acontecimientos del primer Dark Souls es una zona tan dura y mortal con sus visitantes como misteriosa y bonita, es algo que nadie que conozca el título sea jugador o no, pone en duda. Pero está claro que hay zonas más accesibles y más tranquilas que otras. Bien, pues con esto en mente hay que saber que Izalith Perdida no es una zona fácil.

Izalith Perdida es una ciudad abandonada en lo más profundo de las mismísimas entrañas de Lordran, un lugar maldito y hogar mismo de la propia muerte y el Caos. Sus únicos habitantes son los demonios, antaño humanos que sucumbieron ante el ritual fallido de la llamada Bruja de Izalith. ¿Qué pasó? ¿Quién era esa bruja y qué fue de ella? ¿Qué hay ahora en Izalith?


Izalith Perdida

Lo primero que hay que saber es que dicha ciudad fue hogar de la Piromancia, y la Bruja de Izalith cuyo nombre no ha perdurado hasta nuestros días, fue la primera en poder dominar y controlar la llama. Con este poder pudo ayudar a Gwyn, antiguo Señor de la Luz Solar a derrotar a los Dragones. Esta bruja se sabe que tuvo hasta siete hijas y un hijo, conociéndose el auténtico nombre de dos: Quelaag, llamada la Bruja del Caos; y Quelana.

En el mundo de Dark Souls, la Era de los Dioses depende de la Llama que no es otra cosa que un Fuego que se creía inconsumible. Y al ver que dicha llama se estaba apagando, se intentó encender una llama "artificial" para así alargar la edad de los dioses. La Bruja de Izalith fue la encargada de llevar a cabo este experimento que sabemos que acabó realmente mal. La propia Bruja fue devorada, convirtiéndose en la criatura conocida como Lecho del Caos mientras que Quelaag se vio transformada en un ser arácnido, primer escollo en aquellos intrépidos aventureros que osasen viajar a lo más profundo de Izalith Perdida.

Otra de sus hijas conocida como Quelaan, la Dama Blanca (aunque su verdadero nombre es desconocido) también se convirtió en un ser arácnido. A diferencia de su hermana Queelag, ella no es hostil. De hecho, debido a la Plaga del Pus que asoló Ciudad Infestada es ciega y no puede caminar.

Representación de Quelaan después de haber detenido la Plaga del Pus-

A día de hoy, en Izalith Perdida solo hay lava, llamas, demonios y ruinas. Es, posiblemente, el lugar más peligroso de todo el juego y no es para menos ya que incluso los héroes más poderosos y mejor preparados pueden morir en cuestión de segundos si no andan con cuidado. El camino hasta esta ciudad subterránea no es fácil, ya que hay que atravesar la Ciudad Infestada (lugar del que hablaré en otra entrada), enfrentarse a Queelag y descender por las Ruinas de los Demonios que se cree fueron las afueras de Izalith. En estas ruinas vive el hijo de la Bruja, transformado en un horrible y descomunal demonio: Descarga Incesante.

La Bruja de Izalith, convertida en el Lecho del Caos.

Una vez se desciende por estas ruinas llegaremos a Izalith Perdida. La ciudad tiene una arquitectura única en el juego propia de los pueblos dravídicos. En el centro de la ciudad se encuentra una enorme cúpula, similar a un horno, que fue donde la Bruja llevó a cabo el experimento del que hablamos antes. En las pocas edificaciones que quedan se aprecian estructuras de piedra similares a raíces que fueron provocadas por el caos tiempo atrás. Poco hay que hacer aquí, a decir verdad, salvo derrotar al Lecho del Caos y obtener el Alma de Señor que nos permite entrar en el Horno de la Llama Original pero es un lugar que, si hay que crear un TOP con aquellos sitios visitables en los videojuegos que son más peligrosos, Izalith estaría sin duda en puesto bien alto en la lista. Su soledad, el silencio, así como los ríos y ríos de lava incandescente, los demonios y la propia Bruja que aún habita convertida en monstruo, hacen de Izalith Perdida un lugar digno de recordar.

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