miércoles, 9 de noviembre de 2016

Análisis - Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad



Título: Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad
Desarrollador: Core Design
Plataforma: PC, PlayStation 2
Género: Plataformas
Año de lanzamiento: 2003

Cuando Lara Croft hizo su primera aparición supuso toda una revolución tanto a nivel jugable como a nivel gráfico. Y no solo eso: Su éxito fue inmediato. Se dice que se han vendido tantas copias del primer Tomb Raider que, de apilarse una sobre otra, la altura sería tres veces la Torre Eiffel.

Sin embargo, su éxito apabullante supuso también la perdición de Core Design y lo más cercano a una maldición para sus desarrolladores. Toby Gard, padre de Lara, abandonó el estudio al no estar de acuerdo con el trato sexista que recibía la aventurera y esto, unido a la necesidad de sacar un juego cada año por navidades hizo que quisieran matar a Lara Croft. Y como muchos saben, así sucedía al final de la cuarta entrega. Pero eso no impidió una quinta parte (Tomb Raider Chronicles) muy corta, compleja en su desarrollo y con los problemas de control que siempre habían acompañado a Lara.


Tras el batacazo de ese juego, Core Design prometió el oro y el moro con la sexta parte: Un argumento muchísimo más profundo, mejoras gráficas importantes... Algo así como un reinicio. Iba a ser el primero de una nueva trilogía.

Sin embargo, se queda a medias con esas promesas. La primera sensación que uno tiene es que alguien rejugó todas las entregas anteriores y decidió que el control podía ser peor. Así que lo empeoró. Otra de las primeras impresiones que uno tiene es que por fin han decidido cambiar de motor gráfico, o que por lo menos se han molestado en que se note un cambio visual a mejor. Gráficamente el juego no luce mal, pero es una chapuza. Texturas que parpadean, paredes invisibles... No suponen un problema muy gordo pero sí que resulta incómodo y estropea la experiencia.



El apartado sonoro está muy elaborado, y es donde se nota el trabajo que intentaron sacar adelante pero que por temas de calendario, no les dio tiempo. El doblaje es muy bueno, la música es fantástica (muy peliculera) y los FX no despuntan en absoluto.

Estamos ante un juego divertido y con una historia interesante, con partes de acción y otras que bien pueden recordar a Broken Sword (realmente no me preguntéis por qué pero tenía en mente muchas veces la tercera entrega ). El control es confuso, y sobre todo responde muy lentamente. No entiendo porqué si le das a avanzar, Lara va caminando durante uno o dos segundos y luego ya empieza a correr. Muchos saltos pueden desesperar (sobre todo si tienes que caer en una plataforma pequeña) porque el control realmente es muy impreciso.

En cuanto a la dificultad general, los puzzles son demasiado sencillos y los enemigos no suponen un gran desafío. Tan solo uno, que si no sabes de su existencia llegarás sin balas y te será imposible matarlo (yo tuve que tirar de savegame para no volver a empezar  )



Pese a todos los problemas que presenta, Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad engancha y divierte, y su cutrez pasa a ser simpática. Aunque bueno ya sabéis por estos lares que yo disfruto mucho con los juegos que tiran a malos XD

5.5/10

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