martes, 19 de julio de 2016

Los Perros de Tíndalos, las criaturas tan terroríficas que jamás se han incluido en un videojuego.




—Casi me atrapan —dijo con la voz entrecortada.

Bebió el estimulante a grandes tragos irregulares y poco a poco le fue volviendo el color a la cara.

—Esa droga —dije— es el diablo en persona.

—No era la droga —gimió.

Su mirada ya no era de loco. Ahora daba impresión de un profundo desaliento.

—Me han olido a través del tiempo —susurró—. He llegado demasiado lejos.

—¿Cómo eran? —pregunté para seguirle la corriente. Se inclinó hacia mí y me agarró el brazo hasta hacerme daño. Otra vez fue dominado por horribles temblores.

—¡No hay palabras para describirlos! —murmuró roncamente—. Han sido vagamente simbolizados en el Mito de la Caída y en cierta forma obscena que a veces aparece grabada en algunas tablillas arcaicas. Los griegos le daban un nombre que ocultaba la impureza esencial de esos seres. La manzana, el árbol y la serpiente son símbolos del misterio más atroz.

Estaba yo pensando el otro día... ¿Qué monstruos han sido los que más miedo me han dado en los videojuegos? ¿Quiénes lograron que cerrase el juego en cuanto hacían acto de presencia? Puedo decir unos cuantos que me han hecho pasar ratos horribles, como los lobos en Penumbra Overture, los soldados de Terracota en Tomb Raider II, los espectros de S.T.A.L.K.E.R: Shadow of Chernobyl... Pero no supe decidirme. Quizás, y digo quizás, ganen los Profundos del Call of Cthulhu Dark Corners of the Earth.

Divagando recordé unas criaturas más antiguas que el propio tiempo: Los perros de Tíndalos. Son muy pocas las veces que han salido en los videojuegos y nunca se les ha mostrado tal y como son. Son demasiado terribles.

Los perros de Tíndalos, para quienes no los conozcan, aparecieron en el relato homónimo de 1929 escrito por Frank Belknap Long. Realmente no son perros: Deben su nombre al hecho de que son capaces de olfatear a sus presas. El término correcto en español sería "sabueso" (del inglés "Hound"), que es el usado en la versión original. Cuando un perro de Tíndalos te huele, no tienes escapatoria. Y da igual lo lejos que vayas: Te encontrará.

He de decir que en los videojuegos han hecho breves apariciones, pero nunca han sido criaturas fieles a las descritas por Frank Belknap Long en el relato. En Final Fantasy X-2 hay unos enemigos llamados Tíndalos, del tipo Lupino (considerados además los más peligrosos dentro de su género) pero que, bajo mi punto de vista, distan mucho de mostrar el auténtico terror que supone toparse con uno de verdad. También aparecen en el videojuego de PlayStation 2 Shadow Hearts, pero aunque se trata de un perro bastante fuerte, consideraría su nombre como una referencia y no como la criatura propiamente dicha.

Un Tíndalos de Final Fantasy X-2


Pero, ¿qué es y cómo se comporta un perro de Tíndalos?

Los perros de Tíndalos son redescubiertos por Halpin Chambers después de tomar un poco de Liao, una droga asiática. Digo redescubiertos porque según él, los griegos tenían conocimiento de su existencia. Son criaturas que habitan el vacío anterior al tiempo y se les describe simplemente como criaturas famélicas. El resto es libre interpretación, incluido el aspecto perruno. Aparecen como consecuencia de la traición a Dios por parte de Satanás y los demás ángeles caídos y Chambers insiste en que no son criaturas "malas" de por sí, sino que son "receptáculo de toda impureza".

Una vez te huelen, como he dicho antes, estás perdido. Pero si están antes del tiempo, ¿cómo pueden ser tan peligrosos? ¿No estamos, acaso, lejos de su alcance? Al habitar antes del tiempo se les considera de algún modo como seres fuera de este y, por tanto, con la capacidad de moverse entre las diferentes épocas de la Historia. Es como un río: Los peces dependen de su corriente y van allá donde les lleva. Ven cómo fluye el cauce a su paso. Pero nosotros podemos avanzar por la orilla a placer y contemplar todo el lecho desde otra perspectiva. Los Perros de Tíndalos ven el tiempo fuera de él pero, como nosotros, pueden meterse dentro. Hay que tener presente no son omniscientes, dado que cuando buscan a una presa, tardan en encontrarla.

Supongamos que estás en el punto de mira de un Perro de Tíndalos, y quizás lo estés. ¿Cómo irá a por ti?
Párate un momento y observa el lugar en el que estés. Puede que estés leyendo esto en el tren, en la calle o en tu casa. Pero presta atención: A esa pared, a ese escalón, a esa esquina. Estás rodeado de ángulos... En la intersección de la pared con el techo, en este bordillo... Y es ahí donde ellos se manifiestan. Un frío terrible y aterrador inundará el sitio en el que estés, posiblemente en la oscuridad de la noche. Te invadirá un hedor terrible a carne podrida. Y en esa esquina que has mirado hace un instante empieza a aparecer un extraño humo. Primero asoman la lengua. Y después, estarás muerto. Cuentan que el sufrimiento es tal y el pavor tan grande, que intentarás quitarte tú mismo la propia vida con tal de no padecer tales tormentos. No hay escapatoria, ni defensa posible conocida contra estos monstruos. Monstruos que, quién sabe? Quizás sean más reales de lo que te imaginas. Y es que ahora que sabes de ellos, pueden olerte...

Vale, eso último ha sido muy literario XD pero ahora imaginad una criatura así en un juego del estilo estilo de los cancelados Alison Road o Silent Hill PT. No sé vosotros pero yo, apagaría la consola.

Buenas noches!! :)

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