martes, 4 de octubre de 2016

Análisis - Tearaway Unfolded


Título: Tearaway Unfolded
Desarrollador: Media Molecule
Plataforma: PlayStation 4
Género: Plataformas
Año de lanzamiento: 2015

He de decir que le tenía muchísimas ganas a este Tearaway Unfolded. Me lo compré en Niza este verano al verlo de oferta en la Fnac y tras leer análisis que hasta le ponían un 10. Primero apareció en PS Vita y más tarde, por suerte y por desgracia, este curioso título aterrizó en PS4. Por suerte porque ya no hacía falta tener la dichosa portátil de Sony para disfrutarlo y por desgracia porque para aquellos que queríamos razones para comprarla, se nos ha restado una. El otro día leí algo muy acertado sobre Tearaway Unfolded y es que este juego trata de Sony haciendo de Nintendo. ¿Lo habrá conseguido?

Pues mucho me temo que no. Es cierto que se trata de un juegazo, con un apartado visual espectacular pero tiene un par de inconvenientes que hacen que, a diferencia de los títulos de la Gran N, estemos ante un juego que no es para todo el mundo. Voy a obviar el doblaje que tratan al protagonista (iota) y al jugador como si fuesen deficientes mentales. Más que nada porque en versión original puede que esto no pase. Pero en Sony tienen fijación por hacer muy repelente cualquier diálogo en los juegos de Media Molecule (como Little Big Planet).



El título tarda horrores en empezar. El principio es demasiado lento y casi agónico. Estamos hablando de fácilmente 2 ó 3 horas de juego en un título donde desbloqueamos hasta el salto. Que sí, que la curva de dificultad del juego es a todas luces PERFECTA añadiendo desafíos y nuevas habilidades según avanzas y obligándote a combinarlas para avanzar. Pero ¿en serio tengo que desbloquear el salto?

El otro fallo (que parece que es la moda esta semana) es que hay zonas que se sienten vacías y el trato que recibe el papel (tan diferente a Paper Mario) es extraño. Yo no me he terminado de acostumbrar... El vacío del que hablo es hasta exagerado porque hay partes donde por no haber no hay ni música y eso aburre hasta a las ovejas. Por si fuera poco, hasta en dos ocasiones el juego te engaña haciéndote pensar que ya vas a pasártelo para justo después decirte "¡espera, aún queda algo que tienes que hacer! ¡Se siente!" y al vacío. La primera vez bueno, porque ya ibas cogiéndole el gusto al juego. Pero la segunda es un relleno como la copa de un pino. Totalmente innecesario.



Pese a sus fallos tiene cosas muy positivas que hacen que quieras seguir avanzando y es el uso de las habilidades. No solo porque es de lo más variado sino porque además de original, las vas desbloqueando (esto sí) constantemente haciendo que el juego no sea nada repetitivo. Desde lanzar objetos al mando para luego apuntar con él y dispararlos a usar la luz que tiene para espantar enemigos o el panel táctil para crear corrientes de aire (que más tarde pasarán a usarse para planear y todo). En ese aspecto es todo un derroche de creatividad que, junto con lo bonito que es a nivel visual (con una paleta de colores fenomenal) hacen de Tearaway Unfolded un Must Have de PS4 a todos los niveles si te gusta probar cosas nuevas y un título que es a la vez relajante y divertido (insisto: pasadas las primeras horas).

¿Me esperaba más? Sí, reconozco que sí. Porque si bien las mecánicas cambian los enemigos no. Vale, los Pedacitos van atacando de manera distinta para que vayas aprovechándote de esas nuevas habilidades pero en diseño son tan parecidos que cuando llega un combate piensas "otra vez"... ¡Con lo fácil que habría sido añadir diseños que de verdad fueran distintos!

8/10

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