jueves, 6 de octubre de 2016

Análisis - 007 Legends



Título: 007 Legends
Desarrollador: Eurocom
Plataforma: PlayStation 3; PC (versión analizada); X360; Wii U
Género: Acción
Año de lanzamiento: 2012

James Bond ha vuelto al mundo de los videojuegos tratando de festejar sus 50 añazos con un título que rememora una misión de cada actor que lo ha interpretado: James Bond contra Goldfinger (Sean Connery); 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad (George Lazenby y a partir de ahora 007:ASSDSM); Moonraker (Roger Moore); Licencia para matar (Timothy Dalton); Muere otro día (Pierce Brosnan) y Skyfall de Daniel Craig a modo de DLC. Las misiones, aunque inspiradas en los largometrajes, reinterpretan gran parte del argumento para adaptarlo no solo a la jugabilidad, sino a la actualidad. Goldfinger por ejemplo sigue queriendo contaminar el oro de Fort Knox pero en pleno s.XXI.


Si este trailer no es épico que baje Dios y lo vea.


Gráficamente es terrible, y se puede decir que penoso. No es que parezca un título de principios de la generación, es que podrian haberlo lanzado perfectamente para la generación anterior. Hay momentos en los que es cierto que luce genial (dentro de lo que tenemos delante), como el hotel de hielo de la misión de Muere otro día pero es que por ejemplo Skyfall despunta demasiado. Como momento álgido de la cutrez gráfica que presenta el juego está el interior del Aston Martin. No he encontrado ninguna foto pero creedme: Es horrible.

La BSO por suerte no es tan terrible. En misiones como Goldfinger o 007: ASSDSM nos resultará muy familiar pero en otras como Muere otro día o 007: Licencia para matar parece que directamente se la han inventado, o como si les hubiese entrado la pereza. No sé.


Pasemos a la jugabilidad. Hay varias cosas que quiero comentar en este apartado. Primero: Los enemigos han aprendido a disparar en la misma academia que los de Uncharted: El Tesoro de Drake. Así que no esperes que fallen muchos tiros. Aunque estemos a cubierto y a unos 2km de distancia. Otra cosa que llama la atención son las partes de infiltración que, directamente, son un cáncer para el desarrollo de la aventura. Tienes un par de gadgets y todo tiene un saborío rancio (pero rancio rancio) a Deus Ex: Human Revolution. Se han querido acercar pero no han avanzado ni dos pasos.


Los enemigos tienen un sexto sentido ultradesarrollado para detectarte que ya quisieran Spiderman o Yoda. Si te ven, suena la alarma; si descubren un cuerpo, suena la alarma; si intentas desactivar la alarma, sí: Suena la alarma. Por si se te ocurre, ya te lo advierto: No puedes esconder los cadáveres de los soldados abatidos. James Bond no es una chacha.

El problema de las alarmas y de que vengan a matarte ochenta docenas de guardias capaces de darle al canto de una moneda de un centavo situado en el metro de Londres desde la Moonraker 6, con los ojos cerrados, de espaldas y haciendo que la bala rebote en la hoja de un cuchillo es que, como hayas cogido el modo de juego clásico estás muerto. El juego tiene, además de tres niveles distintos de dificultad, dos modos de juego: Moderno y clásico. En el moderno vas recuperando vida según te cubres y en el clásico necesitas botiquines y chalecos. Es una buena idea si, repito, los enemigos fallasen de vez en cuando y además no se hubieran olvidado de poner botiquines y chalecos. Porque juro que ha habido misiones (como en 007 Licencia para matar) donde he encontrado hasta cuatro veces más coleccionables que botiquines.

La pregunta del millón es... ¿se trata de un buen juego? La respuesta es no. Es una mierdecilla pero si te gusta el universo 007 es simpático y jugable. Y si lo ves a 5€ pues por qué no.

5/10

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