lunes, 24 de abril de 2017

Análisis - Atlantis: The Lost Tales


Título: Atlantis: The Lost Tales
Desarrollador: Cryo Interactive
Plataforma: PC (Versión analizada); PlayStation; Sega Saturn
Género: Aventura Gráfica
Año de lanzamiento: 1997


Mi historia con Atlantis: The Lost Tales es extraña. Larga y extraña, para más información. Comenzó hace ya casi veinte años (diría que dieciocho), cuando mi hermana trajo a casa una copia original para la clásica PlayStation, que era de mi ahora cuñado, pero pasaba ciertas temporadas en casa. Aprovechábamos para jugar a cosas como el clásico Versalles, China y títulos más populares como Crash Bandicoot, Tomb Raider III o Tony Hawk’s Pro Skater 3.

Recuerdo mi alegría y satisfacción cuando me pasé Versalles. El de China: Crimen en la Ciudad Prohibida (que así era su título completo) por el contrario nunca llegó a engancharme. Y ahí en medio estaba el juego que hoy nos ocupa. No era un Versalles (en serio, me enamoré del apartado artístico de ese título) pero tampoco era aburrido. Era una cosa rara.

A día de hoy me hace gracia este juego porque lo primero que piensas cuando te pones a los mandos es que estás paseándote por la Ciudad Perdida de la Atlántida a través de su propio Google Street View porque su manejo es IDÉNTICO al de dicha aplicación. Todos los escenarios están prerrenderizados y puedes mover la cámara libremente en cualquier dirección, pero para moverte tienes que hacer click en un lugar determinado y avanzar exactamente igual que en la conocida herramienta. En serio, echad un vistazo porque me ha hecho muchísima gracia.

Lo que mola del apartado visual es que lograron dotar a la Atlántida de un arte propio, a medio camino entre la Grecia Clásica, la Antigua Roma y cierto toque mágico original. Las naves que usan para desplazarse me encantan. La música acompaña muchísimo en todo momento, siendo las mejores melodías aquellas que suenan cuando paseamos por las calles de la Atlántida, pero a la larga acaba siendo algo repetitiva y olvidada.

Otro punto a su favor es su historia, que trata de una conspiración para derrocar a la Reina y hacerse con el poder, dándole la vuelta además a toda la religión y creencias. Me molesta que no se hayan querido tomar más en serio, y que dejen tantísimas cosas a medio explicar mientras que otras tantas las desarrollen con prisas.



Por ejemplo, cuando se produce el derrocamiento de la Reina y la diosa a la que se venera, absolutamente todos aquellos con los que hablas parecen aceptar el cambio sin mayores problemas y me llegué a preguntar para qué narices estoy haciendo nada si a todo el mundo parece darle igual. Entiendo eso de que “a rey muerto, rey puesto” pero no hay un período de luto, no hay una duda en la población… No.

Los personajes que son tus amigos lo son por descarte. Porque han aparecido algo en el desarrollo de la trama y necesitas aliados. Y tan pronto te preguntan que qué haces colándote en su casa como te dicen que dónde te habías metido y que les tenías preocupados. La palma de todo esto se la lleva un tío que aparece dos veces, se convierte en tu mejor amigo y literalmente en algo así como un minuto de historia conoce a una chica, se enamora y te dice que pasa de ti. Es como si lo hubiera escrito un chico de doce años que se ha quedado sin tiempo en el recreo, o sin ganas de seguir escribiendo.

Mención a parte para dos temas a tratar que sí son graves y que sí le restan nota; porque seamos honestos: La historia de los videojuegos no se tomó en serio a nivel global hasta hace poco. Y te podías encontrar joyas de la narrativa  (y no, no hablo de la fumada de Metal Gear Solid) como es Xenogears que salió un año después. O apurándome, Silent Hill que vio la luz en 1999. Vale, también algún Final Fantasy… Pero bueno, que puedo comprender que este apartado no estuviera tan pulido a nivel global. Sin embargo la dificultad de este título no tiene perdón de Dios.





Entiendo que un juego rollo Ninja Gaiden todo te pueda matar. Y hasta soy capaz de concebir la dificultad en un título como The Elder Scrolls Arena o el Shadow Warrior pero ¿es necesario que en una aventura gráfica el jugador muera por no seleccionar unas opciones de diálogo en el orden correcto? ¿O que muera por ir por donde no debe? ¿Habéis jugado a esto, sabéis lo que fue para mucho de nosotros el “puzle” infernal de la Taberna, el cuchillo, la lámpara y todo el rollo ese? Porque no es ni medio normal. Por si fuera poco te hacen repetir varios de los puzles haciendo que quieras tirar el juego a la basura con tal de no tener que enfrentarte una y otra vez a ciertas situaciones. Yo personalmente terminé harto del puzle del león y los planetas.

Los dichosos puzles se complican más si jugamos en PC, porque la versión de GOG presenta más fallos que Parque Jurásico el día de apertura. Salidas al escritorio por cualquier tontería, fallos a la hora de descargar archivos que hacían que se colgase el título hasta cuando ya se había cerrado (en serio), errores gráficos, problemas con la resolución… Infecto. Y una vergüenza que esto se haya comercializado así. Si tenéis una PSX jugadlo ahí.

Atlantis no es un mal juego, pero salió en una época donde no se le exigía a los desarrolladores y, por supuesto, ellos no se exigían a ellos mismos. La idea es buena, el juego a día de hoy es algo muy vistoso y curioso pero ha envejecido fatal. Y ha envejecido mal por la dejadez de la que hace gala. Una lástima.

5/10

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