jueves, 6 de abril de 2017

Análisis - Pokémon Mundo Megamisterioso


Título: Pokémon Mundo Megamisterioso
Desarrollador: Nintendo
Plataforma: Nintendo 3DS
Género: Rol ; Dungeon Crawler
Año de lanzamiento: 2015

Tras casi 27h de juego y 11 meses desde que empecé mi partida, puedo decir con un algo en mi interior, que este es uno de esos juegos que me ha llegado. Ha protagonizado muchos párrafos en Los lunes al GOG y ¡Por fin es viernes! , la entrada semanal que tenía el año pasado; párrafos donde explicaba que el juego no terminaba de gustarme; líneas y líneas de explicar cómo decidía jugar un poco por inercia y acababa hora y media o dos horas hasta que la batería de mi New 3DS decía "basta".

Pokémon Mundo Megamisterioso me acompañó en casi todos mis viajes por España que hice durante el año pasado, y si acabas de descubrir mi blog debes saber que rondan la treintena. Lo compré la primera semana que estuve fuera, por abril o mayo. En Talavera de la Reina junto con Until Dawn, y se ha convertido en uno de esos títulos a los que juegas cuando no te encuentras bien, cuando te aburres o cuando simplemente quieres estar con la tele encendida pero sin verla. Y quizás por eso para mí ha sido un título especial. ¿Y sabéis qué? Sí, esto es un análisis y pasaré a hablar del juego de manera más técnica, pero si esto se llama La ludoteca de Gabriel es por algo. Porque también quería compartir estas cosas.

He estado este último fin de semana, a punto de abandonar el juego. Y quien me conoce sabe (además que creo que lo dije hace poco en Twitter) que en los últimos dos años solo he abandonado dos juegos: The Westerner y Deadly Premonition. Ambos por bugs que no me dejaban disfrutar de la experiencia. Me da mucha rabia, pero con este título me he frustrado y me he cabreado como no lo han hecho ni Bloodborne ni Nioh, y mira que en este último estoy un poco (bastante) atragantado. ¿El motivo? Que el juego está roto.

Pero vamos al lío y vamos a empezar por el principito. La saga Pokémon Mundo Misterioso comenzó sus tropelías en Gameboy Advance y Nintendo DS simultáneamente, con un fabuloso easter egg en sus portadas y es que en la Nintendo DS original, así como en la versión Lite, los cartuchos de Advance se introducían por debajo y las tarjetas de Nintendo DS, por arriba. A buen entendedor, pocas palabras bastan:




Tras esta primera toma de contacto, salieron otros tres videojuegos más para Nintendo DS que se llevó por delante una buena legión de fans, consolidándose como un spin-off más que necesario para todos los que osasen autoproclamarse como 'pokefanáticos'. No olvidemos que Nintendo DS también recibió la serie de Pokémon Ranger de la que puede que hable en otra ocasión. El caso es que tanto juego para Nintendo DS acabó pasando factura a la franquicia, y cuando finalmente salió Pokémon Mundo Misterioso: Portales al Infinito, fue apalizado por la crítica especializada. Y parece que en Nintendo aprendieron porque después de eso salió el que se considera el mejor de toda la saga: Pokémon Mundo Megamisterioso.

¿Es tan bueno como dicen? A ver, sí y no. Lo primero que hay que conocer es que estamos ante un dungeon crawler, que no es que sea el género más popular y conocido del mundo. Para resumirlo, es el mismo género que los primeros The Elder Scrolls. Tú entras en un territorio (nombre que reciben aquí las mazmorras) generado aleatoriamente, vas descubriendo el mapa y vas enfrentándote a los diversos enemigos que se interponen en tu camino. ¿Dónde está la gracia? En que es Pokémon y por tanto pues... Combates. Más o menos.

Vas avanzando, te pasas las mazmorras, subes de nivel, mejoras estadísticas, aprendes nuevos ataques, consigues objetos, dinero... Lo típico. Aquí tenemos la típica historia así como para niños: Eres un niño del mundo de los humanos (obviamente) que se ha transformado en Pokémon y su deber es salvar al mundo. Yo me convertí en Bulbasaur. Me gustan los retos, no como todos esos que escogéis a Charmander tratando de tener visión a largo plazo cuando ni siquiera podía aprender vuelo en la primera generación. Podías volar en un Doduo que no tenía alas pero en cambio, Charizard era un quiero y no puedo incapaz de usar toda esa fuerza en algo como vencer a la gravedad.

La historia mola cuando llegas al giro argumental que se da por el Capítulo 18 o así. Hasta el 14 es como una historia tutorial donde no pasa absolutamente nada, es puro relleno. ¡Del malo! Entonces pasan cosas y la serie evoluciona de Naruto Shippuden a The Walking Dead. Vamos, que pasamos de ver cómo no sucede nada a ver cómo parece que va a suceder algo pero es una broma y sigue sin avanzar la trama. Luego pega el acelerón y hala, conversaciones de veinte minutos para explicarte lo que no te han explicado en veinte horas. A mí esto no me ha gustado, no está bien dosificada. De hecho está dosificada fatal. Es que ni lo han intentado. Pero he de reconocer que la intensidad que se marcan al final es genial, y los giros argumentales reconozco que no me los esperaba para nada.

Pero volvamos a los combates porque quiero tocar dos temas. El primero de ellos es que, si decidís jugar a este juego, por el amor de Dios: Aprended a usar los brazales. Aunque el juego os parezca fácil. Porque es una chorrada, y esa chorrada es la diferencia entre ser un enclenque que tiene que estar siendo rescatado constantemente, a una máquina de matar que confunde al enemigo cuando sufre daños, le deja con 1PS con la risa o enchufa dos críticos seguidos por el precio de uno. Y las ramas es el típico objeto que vas guardando en el baúl pensando que son inútiles hasta que llegas a la recta final y empiezas a quitar semillas revivir del inventario para meter ramas. Si queréis saber qué son las ramas, comprad el juego y jugadlo.

Cada Pokémon tiene su propia misión secundaria.

Ya está, es que no tiene mayor misterio que el del título. Pero no es oro todo lo que reluce y tengo que sacar a colación algo de lo que se ha quejado mucho la comunidad. El juego está roto. Lo siento, es así. Te da igual afrontar una mazmorra al nivel 24 que al nivel 50: O llevas objetos o te funden. Es una lotería. Mi Bulbasaur llegó al séptimo nivel de una cueva submarina en el capítulo 20 y necesité dos o tres intentos para llegar a esa planta con un Salamence, un Dragonite y otro bicho más de nivel 50 cada uno. ¿La diferencia? Bulbasaur llevaba objetos y los otros apenas iban con algo pese a tener el doble de nivel. Y se mire por donde se mire, eso es estar roto. Sobre todo cuando hablamos de un juego donde no puedes detener la historia para subir de nivel y ganar experiencia. Que yo hice todo lo que había que hacer y de algún modo acabé con ese nivel y me las vi y deseé para salir de ahí.

En esos momentos el juego es absurdamente difícil, pero luego llegas al boss final y si no le vences no pasa nada. Apareces a las puertas y él tiene exactamente la vida con la que le habías dejado así que es cuestión de tiempo que logres vencerlo. ¿Qué sentido tiene? Mi respuesta es evidente: Era más fácil eso que arreglar el sistema de juego.

Pero vamos que por poco me quedo fuera de la aventura. Existe algo llamado la Isla Pelipper, donde podemos montar un equipo con otros Pokémon distintos a nuestra pareja protagonista, y llevar a cabo rescates de jugadores. En caso de que, como yo, seas un margi, te puedes rescatar a ti mismo. Y así acabé pasándome cierto territorio. No es la forma más limpia, pero fui subiendo pisos hasta que me debilitaban a todo el grupo. Entonces enviaba un equipo de rescate, me rescataba y continuaba.

Lo que no tiene perdón es el hecho de que se ignoran el tipo de los ataques constantemente, aunque el juego se empeña en recordarte una y otra vez que es algo a tener en cuenta. Bulbasaur, tipo planta. Tentacool, tipo agua. Le hago hoja afilada contra lo que es débil: Quito 30. Cyndaquil, mi compañera, tipo fuego. Hace ascuas, le quita 50. ¿Que qué ha pasado? Que lo que el juego tiene en cuenta es el nivel del ataque. Cuanto más usas un ataque, más fuerte se vuelve y a la m**** lo demás. Una lástima porque si bien es cierto que el juego es un paseo casi todo el tiempo me ha resultado muy muy muy MUY frustrante tener que repetir una mazmorra hasta cinco veces por esta clase de sinsentidos.

Pese a todo, ¿el juego es bueno? Sí. Decididamente, SÍ. Me parece un juego necesario en cualquier colección de 3DS y no solo eso: Si eres fan de Pokémon lo vas a disfrutar muchísimo. Por suerte sus carencias, aunque presentes, apenas enturbian la partida y en cualquier caso pasa lo mismo de siempre: El superar esa mazmorra, el vencer a ese Pokémon tan especial y que tanto nos había costado... Es único. Desde aquí, solo me queda decir: Gracias, Pokémon Mundo Megamisteriso por haber hecho de esos viajes tan solitarios, una aventura. Y gracias por haber aguantado un par de meses más, incluso por haberme dado tanta guerra este último finde con el dichoso capítulo 20.

8,5/10
Gabi's Seal of Approval

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