Hace casi un año, en noviembre de 2016, planteé la posibilidad de que el próximo Tomb Raider fuese un remake de la segunda entrega. Lo hice en esta entrada. Lo que no sabía por aquel entonces es que alguien ya estaba trabajando en ese juego; ni tampoco sabía que pensaba hacerlo siendo fiel a las mecánicas que evolucionaron junto a la trilogía de Crystal Dynamics. Tampoco sabía que iba a tener la calidad de un auténtico Triple A, ni que iba a hacer que me emocionase.
Si os soy sincero, no soy de jugar nada que haya sido hecho por fans. Aunque bueno, he oído por ahí que hay un mod para Half-Life 2 que se basa en el guión filtrado del supuesto Episodio 3, así que tampoco estaría de más darle una oportunidad. Pero si me dices que Tomb Raider 2, uno de los titanes de mi infancia está volviendo de entre los muertos con Unreal Engine 4 y pinta de una manera tan absolutamente increíble... Pues ya haces que me interese. Y si me dices que Square Enix, actual dueño de la propiedad intelectual de Lara Croft, ha dicho que permite el proyecto siempre que no haya ánimo de lucro... Pues pasa lo que pasa. Que me lo descargo y me lo paso. Y que necesito hablar de ello.

