miércoles, 5 de julio de 2017

El Anti GOG


Nota: Por favor, intentad leer esto con la canción "Todo un hombre haré de ti", de Mulán.

Hoy toca contar una de mis escabrosas historias. Una de esas que envuelven tediosos servicios de atención al cliente y lo que es peor, inútiles detrás. Para quien no lo sepa, entorno a mediados del mes de junio tuvieron lugar las siempre fantabulosas rebajas de la mejor web de juegos de la historia (lo siento, no es Steam). Cuyo único fallo fue querer adelantarse a las ofertas de Valve y, con ello, intentar arruinarme.

Por suerte, como ya conté, me mantuve fuerte en mi temple. Y solo cayó el Dying Light: The Following - Enhanced Edition. Al poco de comprarlo, y con esto me refiero al devenir de un par de horas, decidí que no había sido buena idea y que era más feliz con mis 8€ Esas cuatro monedas de a dos estaban destinadas a sacarme de pobre, o así lo veía yo. Eran mi salvación. Así que, ni corto ni perezoso me armé de valor y decidí zambullirme en las turbulentas aguas de los servicios técnicos en línea.


Escribí un breve pero sincero mensaje: "Hola. Me gustaría devolver el juego porque creo que este mes marcharé mal, y me vendría bien ese dinero." Pensé que, en estos casos, lo mejor y más eficaz es ir con la verdad por delante. Y aquí empieza mi descenso al nonagésimo círculo del infierno A lo más profundo de la ayuda en línea. Yo solo quería tener mi dinero ya. Solo eso.

A las pocas horas, recibí la respuesta de alguien que se hacía llamar "ЙуриЙ". Pronto averigüé que se trataba de un antiguo nombre escrito en una lengua maldita. Sin quererlo había desatado una maldad tan vil como los DLC's de Capcom. Una iniquidad tan antigua como el quedarse sin pilas en la Gameboy un sábado por la tarde. Aquellas runas que tenía ante mí, "ЙуриЙ", se pronunciaban en la lengua de los hombres como...

JuriJ.

Para muchos, según las oscuras leyendas de los decrépitos foros de atención al cliente, esta bestia hacía estremecer a la mismísima EA. La mera pronunciación de su nombre hacía que se desvaneciera de horror el humo de Peter Molyneux. Como si de un súcubo se tratase, respondió dulcemente con unas suaves palabras: "Hola. Podemos devolverte el dinero a tu cartera de GOG, que es inmediato, o a tu medio de pago, que puede tardar varios días."




Aunque la parte de devolver mi dinero a la cartera de GOG debía de haberme hecho sospechar, lo cierto es que me dejé encandilar por su educación y dije: "Hola, en todo caso me gustaría recibir mi dinero de vuelta a mi cuenta de PayPal, pero si va a tardar mucho prefiero no recibir el dinero." Mi respuesta fue un vano intento de escapar de la malignidad inherente en el mensaje de Juri. Pero era demasiado tarde. El ritual se había completado. Yo era su víctima.

El AntiGOG había despertado.

A mi réplica se limitó a responder que ya se había realizado la transacción. Y bueno, comenzó un ir y venir constante de dimes y diretes donde yo le explicaba, amablemente al principio y con ganas de abrirle la cabeza cuatro mensajes después, que para qué narices quería yo mi dinero en PayPal dentro de ocho días (es lo que me dijo él) si para entonces ya iba a haber cobrado. Y que además me había quedado sin el puñetero juego.

Sus respuestas todo el rato eran que no era culpa suya, que si no recibía mi dinero era cosa de PayPal. Comenzó la Semana de las Incidencias Rotas, en la que yo me dediqué constantemente a abrir tickets en el servicio técnico a fin de superar la barrera que me suponía el dichoso Juri. Todo era en vano: Cualquier incidencia que abría caía en sus manos y me la cerraba porque según él, no se podía tener más de un ticket abierto por incidencia. Llegó un momento en que me resigné. Así es. Me resigné Tras lo menos treinta correos a fin de que me cancelasen la devolución del dinero y volvieran a ponerme el dichoso juego, JuriJ volvió a decirme que me olvidase que no era su culpa. Le copié parte de la conversación y le explicaba que en el momento en que había hecho lo que le había dado la gana pasaba a ser su culpa y que quería hablar con otra persona.

Lo de mandar parte de la conversación fue súper efectivo y el silencio se hizo en mi buzón de correo. Mi dinero apareció por fin, tras varias semanas retenido en el limbo de PayPal y yo decidí que era hora de cancelar mis entradas semanales de Los lunes al GOG y buscar otro nombre. De hecho les expliqué que tenía un blog y que había una entrada así. Bueno se lo vendí como quincenal porque ya sabéis. Así funciona esto. Total que mayor de los suspenses se estaba gestando. Yo ya vivía feliz. Me había recuperado. Estaba en ese momento de las películas donde lees qué ha sido de la vida de los protagonistas. En plan "Actualmente, John reside en Virginia y tiene tres hijos con Margaret." ; "Michael cumple condena en la prisión estatal de Pelicano County. Saldrá en 2048 cuando tenga 102 años". Yo estaba ahí, en esa parte.

Hasta que a fecha 5 de julio de 2017, el AntiGOG, aquel ruin ser que me hizo perder la paciencia y la fe en la mejor web de todas... Se había desvanecido. En su lugar se abrían los cielos y respondía Virgile. Su mensaje no podía ser más emotivo. JuriJ no estaba. Se había ido. Lamentaban profundamente lo ocurrido y preguntaban si había recibido mi dinero de vuelta. Además, me decía que por las molestias, la espera y la agonía... Me dejaba CUALQUIER JUEGO del catálogo de GOG a $10.

Le he dicho, humildemente, que solo quiero irme a casa. Con el Dying Light, por supuesto. ¿La moraleja de esta historia? Dad el coñazo y luchad por aquello en lo que creéis. Con suerte en la próxima entrada de Los lunes al GOG puedo anunciar que el dichoso juego ha pasado a formar parte de... La Lista.

Actualización: Finalmente no me dejaban cualquier juego a 10€, sino que tenía que escoger un juego que valiese eso. ¿El elegido? S2: Silent Storm - Gold Edition.

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