lunes, 26 de junio de 2017

Análisis - Resident Evil 7


Título: Resident Evil 7
Desarrollador: CAPCOM
Plataforma: PC (versión analizada); PS4 y One
Género: Survival Horror
Año de lanzamiento:  2017

Mi primer contacto con la saga Resident Evil fue hace muchísimos años, cuando acababa de salir su segunda parte. Recuerdo estar en casa de uno de mis mejores amigos del pueblo, una tarde de verano cualquiera. Allí, tras un largo pasillo interior de una vieja casa, aguardaba un salón con las persianas bajadas y un televisor encendido. La atmósfera te atrapaba inevitablemente y te transportaba como las palabras de un libro, a aquella comisaría. Era el principio, cuando Leon encuentra al oficial en la sala de la fiesta de bienvenida. "¡Es Will Smith!", dijo alguien. Y desde entonces ese fue para mí Will Smith.

El ambiente me aterró, y a la vez me enamoró. No sé qué tenía, igual que no sé qué le vi tiempo después al remake del primer Resident Evil. Me llegué a obesionar mucho con la sensación de abandono que se evocaba. Era una especie de belleza prohibida, peligrosa. A día de hoy puedo describirlo como unos escenarios que encajan a la perfección en la literatura romántica y en el cuento clásico de terror. Y fue esa fórmula tan clásica, tan sencilla a veces, la que hizo triunfar a Resident Evil.


Sin embargo la saga comenzó a languidecer antes de lo esperado. Resident Evil 3 motivó una caída que se acentuó con Code Veronica. Entonces, Shinji Mikami (cabeza pensante del primer título) presentó lo que a día de hoy se conoce como Resident Evil 3,5. En él, Leon S. Kennedy se adentraaba en una extraña casa en busca de la cura para un nuevo virus. Todo eso cambió después a lo que conocemos como Resident Evil 4. La fórmula fue un éxito y se buscó repetir con la quinta entrega. Pero las nuevas mecánicas se desgastaron nuevamente y CAPCOM entró en un campo de pruebas.

Resident Evil 6 terminó de hundir la franquicia con un compendio de campañas repetitivas que se acercaban más a una película de acción que a un juego de terrorl Por su parte, Operation Raccoon City presentaba más acción -si cabe- y se enfocaba más en el cooperativo. Por si estas dos entregas fueran poco, también vio la luz Resident Evil Revelations que devolvía el terror a un... bueno, a un primer plano al comienzo y a un plano más alejado según avanzaba. Aunque todos son buenos títulos (tú no, RE6) a su manera, ninguno lograba recuperar lo que hizo que la saga fuera lo era. Pero entonces llegó Resident Evil VII.


Os he contado todo esto para que entendáis que la séptima entrega es el resultado de años de prueba y error, de querer (aunque no lo parezca), mejorar. Y los experimentos, muy del rollo de la corporación Umbrella les llevaron al mismo campo que a Konami. A la realidad virtual. Podemos elucubrar y decir que llega tarde a la fiesta que empezó Amnesia y que alargó Outlast pero no es cierto. Son caminos distintos. En estos la primera persona nace como solución al desfase de las cámaras fijas (solución que ya encontraría Frictional Games mucho antes de Amnesia con Penumbra).

Otra gran diferencia de esta entrega respecto a los juegos con los que se ha comparado, es la sensación de indefensión. Aquí dicha sensación está presente tan solo al principio, porque dejan bien claro tras los primeros pasosTu ex que aquí estamos ante otra clase de desafío. Aquí tienes que enfrentarte a tu enemigo. Sin apenas munición, sin apenas movilidad y sin apenas espacio


Por si fuera poco, han conseguido traer de vuelta la atmósfera decrépita, horrible y romántica de las primeras entregas y solo puedo desear que el remake de la segunda parte, vuelva como este título. El escenario, imbuido por esas sensaciones mencionadas, no cansa, y mira que vas y vienes. Los puzzles no son enrevesados, aunque exigen estar atento. Hay que dar alguna que otra vuelta pero la primera persona ayuda a que veas qué puertas se abren con qué llaves, por ejemplo. El recorrer así los pasillos facilita que te ubiques y que todo quede muchísimo más claro. Así, la sensación de descubrimiento es muchísimo más clara y acabas sabiendo dónde está cada cosa.

El rollo este de ir descubriendo las cosas por ti mismo no se queda solo en el diseño de niveles. También en la historia, porque durante todo el juego te van dando pequeñas pistas aquí y allá. En conversaciones, en documentos... Que te permiten darle a la cabeza y elucubrar. Me ha gustado mucho cómo lo han hecho porque no son documentos forzados. Si te encuentras un diario, no te van a contar todo el contexto porque quien lo escribe ya lo conoce. Así que te van dando dosis pero sin llegar a conocer el transfondo. Dicho transfondo te lo acaban explicando sin dejar cabos sueltos. Quizás alguno menor pero yo no he notado nada.

Sí que he notado que hacen trampas a la hora de presentar la historia para forzar un giro. No voy a entrar en destripes pero a lo mejor no quieres leerlo. De ser el caso salta al siguiente párrafo. Nada más empezar una nueva partida, vemos una grabación donde Mia le dice al protagonista, Ethan, que si recibe dicha grabación, se mantenga alejado de ella. Bueno, pues los listos de Capcom decidieron omitir el sonido ambiente de dicho video para que no puedas saber dónde y cuándo se grabó. Mal. Por otro lado, se han permitido el lujo de destripar el juego al principio sin que te enteres.


Una cosa que no me ha gustado es la variedad de enemigos. Puede sonar absurdo porque en el fondo "solo es" la familia Baker. Pero hay más enemigos que ellos. Lo que pasa es que dichos enemigos, sobre todo en la recta final, se repiten hasta la saciedad. Y es que esta última zona no solo peca de repetitiva en cuanto a enemigos, sino que se suman otro factor: Que casi lo convierte en un título de acción en primera persona. Es el tramo final y hay tanto que digerir narrativamente hablando que tampoco molesta en demasía pero tienen que andarse con ojo, no vaya a ser que en próximas entregas volvamos a encontrarnos con algo como Resident Evil 6.

Gráficamente el juego es una delicia. Su único 'pero' en este aspecto es que si juegas con las gafas de realidad virtual en PS4, la zona exterior del principio del juego te va a parecer digno casi casi de su cuarta entrega. Canta muchísimo. Una vez se entra en la mansión tanto en PS4 como PC la cosa pinta de lujo, casi casi fotorrealista como se puede ver en las imágenes. El trabajo de iluminación y las texturas es que me han vuelto loco. Fijaos en la imagen de abajo, en cómo la imagen se refleja en los distintos materiales: La pared, el metal, la cerámica (o lo que sea el lavabo), la tela... Y así con todo. La madera, parece madera. La carne, parece carne. No da sensación de ser plástico.


El sonido no se queda atrás y jugando con cascos la experiencia es que es otro rollo. La casa cruje constantemente, se oye el viento y cualquier cosa que te puedas imaginar. La sensación de indefensión e inseguridad que esto provoca es alucinante, y a la mínima que tienes que doblar una esquina de un pasillo vas temiéndote lo peor.

Eso es algo que me ha encandilado: El terror no se basa en sustos. A ver, los hay. Pero están muy buen puestos y no se sienten forzados. La diferencia entre un título que se basa en ponerte algo en la cara y subir el volumen y esto, es que aquí el golpe de efecto funciona. Aquí el terror reside, literalmente, en encontrarte con algo o alguien al otro lado de la puerta. Los Baker en general son rápidos, pero hay enemigos que son más bien lentos. Y silenciosos. Saber que puede aparecer cualquier cosa en cualquier momento, sumado a la tensión que te provocan los sonidos constantes y la primera persona, hacen que haya que ir jugando en pequeñas dosis si no quieres que te de un chungo.


En definitiva, Resident Evil 7 ha sabido reencauzar la saga abandonando el camino que comenzó la cuarta parte en pos de un terror mucho más personal y más directo. El resultado es casi perfecto, y yo me atrevería a decir que donde falla es precisamente al final. Es una pena que no sepa mantener el ritmo porque habría sido genial. Aunque ojo, he de reconocer que entiendo que cuando se llega al clímax de la historia puede ser necesario ese extra de acción. Aún así... No sé, no me ha terminado de convencer.

¿Merece la pena esta séptima entrega? La respuesta es un rotundo sí. Para mí, un juegazo más de esta saga junto con el REmake, Resident Evil 2 y RE4. Ahora solo me queda esperar a que por favor Capcom no me la líe sacando una octava parte en plan truño de los suyos.

9/10
Gabi's Seal of Approval

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