domingo, 4 de junio de 2017

Análisis - Day of the Tentacle Remastered


Título: Day of the Tentacle Remastered
Desarrollador: LucasArts ; Double Fine Productions
Plataforma: PC (versión analizada) ; PS4
Género: Aventura Gráfica
Año de lanzamiento: 2016

Hablar de The Day of the Tentacle es meterse a analizar uno de los títulos más importantes del panorama "pecero" y una de las piedras angulares de las aventuras gráficas de los años 90, junto con otros títulos de sobra conocidos como The Secret of Monkey Island. Las obras que han ascendido al Olimpo de las Aventuras Point & Clic cuentan con varios factores a tener en cuenta. El primero, que evidentemente el diseño de videojuegos ha cambiado mucho en los últimos 20 años, así como el humor general, el público al que van dirigidas las obras, etc.

Otro factor a tener en cuenta, y es el peligroso, no es otro que el factor nostalgia. Porque yo puedo venir aquí diciendo que tal juego es un truño como la copa de un pino, como hice con Uncharted (análisis que nunca verá la luz en este blog) y ahí vendrán las hordas de fans diciendo de todo. Afortunadamente, The Day of the Tentacle no podía envejecer mejor.

La aventura se lanzó hace dos décadas, como podría haberse lanzado ahora. Sus puzzles, sus mecánicas, su concepto, sigue siendo tan sorprendente hoy día como lo fue entonces. Y con el lavado de cara puedo asegurar que es un título 100% actual. Por si fuera poco, la alta definición de los escenarios y personajes así como la calidad que alcanzan el doblaje y la música garantizan que The Day of the Tentacle se ha convertido en una obra completamente atemporal.

Esta nueva versión se encarga precisamente de perpetuar el título, y lo hace de la mejor manera posible. A la gente de Double Fine, estudio al que por cierto suelo comprar todo lo que sacan, no le ha bastado con lavarle la cara al juego. Han tenido que ir más allá. Y de la misma manera que lo ya visto con las remasterizaciones de The Secret of Monkey Island, se nos permite cambiar entre el Modo Clásico y el Modo Remasterizado.

El modo clásico también está disponible

Pulsando un simple botón, el F1 en PC, veremos cómo los gráficos y la interfaz vuelven a mostrarse como antaño. La música también cambia y podremos escuchar de nuevo la musiquita noventera tan característica de esa época. Las voces sin embargo, se mantienen. En resumidas cuentas, no solo contamos con esta remasterización, sino también con el juego clásico. Es una manera fantástica de poder comparar cómo ha pasado el tiempo. Lo que sí he visto es que, en las escenas donde no tenemos el control (serían cinemáticas pero me cuesta llamarlas así en este caso), el efectuar el cambio entre modos provoca que se congele la imagen y haya que reiniciar el juego.

A esto hay que añadir comentarios de los desarrolladores, que nos contarán anécdotas y curiosidades sobre el desarrollo de la aventura. Esto ya pudimos verlo en la remasterización tan genial de Grim Fandango, convirtiendo estos clásicos en una especie de clase de Historia de los videojuegos. Como si, mientras disfrutas de la aventura, vieses un "Cómo se hizo". Totalmente recomendable pasarse el juego con los comentarios.

En cuanto a las sorpresas, no he acabado de enumerarlas porque hay una concreta que me ha encantado. Que me ha vuelto absolutamente loco. En una de las habitaciones de la mansión hay un ordenador. El ordenador pasa totalmente desapercibido, porque se camufla perfectamente en una habitación donde apenas pasaremos un par de veces. ¿Y qué esconde este equipo que tanto me ha sorprendido para bien?

Pues ni más ni menos que... ¡La primera entrega! ¡El Maniac Mansion original! Te permite hasta guardar y cargar partida. Así que puedes meterte en el juego, usar el equipo y jugar. ¡Fantástico!

El clásico, ¡totalmente operativo!

Y volviendo al juego. Supongamos que nunca hemos jugado a The Day of the Tentacle: ¿Qué nos vamos a encontrar aquí? Bueno, siguiendo un poco la estela del primero, podremos manejar a tres personajes alternando entre ellos a placer. Pero es que han tomado la idea del primero y han tenido una idea que, a día de hoy, me sigue pareciendo revolucionaria.

El juego transcurre en una mansión donde un científico ha provocado, con los residuos tóxicos que tira a un río, que un tentáculo púrpura desarrolle brazos y quiera conquistar el mundo. Para pararle los pies es necesario viajar al pasado para apagar la dichosa máquina. Que solo sirve para generar residuos porque es inconcebible que un científico con un laboratorio secreto sea ecológico.


Total que cuando los protagonistas se disponen a viajar en el tiempo, la máquina se rompe por usar materiales baratos. Esto provoca que nuestros protagonistas se desperdiguen por el tiempo. Uno viajará 200 años al pasado, otro 200 años al futuro y otro a la fecha correcta: El ayer. Me ha gustado muchísimo cómo han aprovechado esto para ir más allá de lo evidente, que sería mostrar distintas versiones del mismo lugar, y aprovechan este acontecimiento para la resolución de puzzles. Es que me encanta.

Por ejemplo, si queremos vinagre habrá que enviar una botella de vino al pasado, enterrarla y, cuando cambiemos al presente, se habrá avinagrado. He dicho enviar al pasado, porque las máquinas del tiempo permiten ser utilizadas para enviar objetos a los otros personajes. Objetos, que no animales. Así que, cuando necesitemos un hámster en el futuro, habrá que congelarlo en el presente. ¡Brutal!


Los diálogos, como no podía ser de otra manera, son hilarantes y han respetado la traducción original, lo que hará que más de uno esboce una sonrisa. Aquí no faltarán referencias clásicas, como poder decirle al tentáculo púrpura: "¡Mira detrás de ti! ¡Un mono de tres cabezas!"Y en el aspecto jugable, el menú típico de los juegos en SCUMM se ha sustituido por una interfaz que se despliega cuando pulsamos el botón derecho sobre un objeto. La rueda de opciones nos permitirá, de un vistazo, decidir qué queremos hacer.

El nivel de los puzzles es bastante bueno, y pocos me han parecido que fueran realmente rebuscados. El hecho de tener que jugar en tres épocas distintas a la vez hace que no caigas del todo en que tienes que jugar con ambas pero te acabas haciendo a ello. Además el juego te permite recibir pistas, como por ejemplo, iluminando los objetos con los que puedes interactuar en pantalla. Son pequeñas cosas que quieras que no, en este tipo de juegos pueden llegar a agradecerse de manera muy puntual. Sobre todo si eres un novatillo.

En resumidas cuentas, esta remasterización me parece casi perfecta, y está realizada sobre un juego que es todo un clásico de los videojuegos. Un "Must have" para todo aquel que de verdad sienta que esto va con él. Es como decir que te gusta el cine y oír hablar de Casablanca, por ejemplo. Hay que jugarlo. Y Double Fine ha hecho un trabajo brillante trayéndonos de vuelta, actualizando, este icono de LucasArts.

9,5/10
Gabi's Seal of Approval

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