miércoles, 7 de junio de 2017

Análisis - Beyond Good & Evil


Título: Beyond Good & Evil
Desarrollador: UbiSoft
Plataforma: PC (versión analizada) ; PS2 ; GameCube ; Xbox, PS3, 360
Género: Aventura / Infiltración
Año de lanzamiento: 2003

Quizás el nombre por sí solo de Michel Ancel no te diga nada, pero si te digo que es la cabeza pensante de un juego como Rayman seguro que hasta el menos puesto empieza a hacerse a la idea de la clase de persona que es. Pues antes de embarcarse en el los Raving Rabbids originales y en la vuelta a los orígenes del título que le hizo conocido, sacó adelante un ambicioso proyecto conocido como Beyond Good & Evil.

Tengo que decir que, a diferencia de lo que dicen los fans, no se trata para nada de un juego que no le dieran publicidad. Cuando salió en 2003, compraba con bastante frecuencia la Nintendo Acción y hacía un par de meses que había comenzado con Game Live PC y Computer Hoy Juegos (sí, casi había más revistas de videojuegos dedicadas en exclusiva al PC en 2003 que a consolas); y en todas estas revistas anunciaron a bombo y platillo lo último de Ubisoft.

Y por aquel entonces los franceses lo partían, ¿eh? Que si Splinter Cell, que si Prince of Persia, que si Rainbow Six 3 Raven Shield, que si XIII y el mayor cliff hanger jamás visto... Os aseguro que para mí, era de lejos, la mejor compañía que había. Es que encima te sacaba los juegos en su "línea económica", propia del PC, conocida como CodeGame, que nos permitió darle caña a maravillas como Cold Fear por no más de 20€. Y cualquier juego, pasados seis meses desde su lanzamiento, entraba en esta serie.

No voy a seguir restregando por la cara a los más veteranos que aquello que han descubierto hace un año (que el PC es mejor) viene siendo la realidad de la industria desde que tengo uso de razón y compraba juegos que tenían tres o cuatro años a 400 pesetas (sí, la moneda del Resident Evil 4). Y voy a centrarme en el análisis, que parezco el abuelo cebolleta.

El caso es que al juego del que hoy hablo, se le dio bastante publicidad. Pero no se le supo dar dicha publicidad. Quizás porque vino en un momento en que Ubisoft sacaba cosas más realistas como el citado Splinter Cell, pero fue un título que pasó sin pena ni gloria entre los jugadores. Eso sí, en críticas fue un exitazo. Desde entonces, desde que lo vi anunciado y analizado, quise jugarlo. Y no fueron pocas las veces que lo tuve en mis manos para hacerme con él.

No fue hasta hace un año, o dos, que lo compré por algo más de 2€ en Steam, y hasta pensé en aprovechar que me llevaba un portátil de viaje el año pasado para pasármelo ahí, dado que el juego ya tiene sus buenos 14 años. Sin embargo, no ha sido hasta hace una o dos semanas, cuando me dijo un buen amigo "Oye, deberías pasarte esto... Amigo.", que me puse realmente a ello.


El título me ha sorprendido, y si yo llevo desde 2009 esperando que Valve logre superarse a sí misma y aprenda a contar hasta 3 para sacar Half-Life 3 o Half-Life 2 Episodio 3; los fans de Beyond Good & Evil llevan casi tres lustros esperando una segunda parte. Que está anunciada y seguramente veamos en el próximo E3.

Cuando uno juega a Beyond Good & Evil, se encuentra ante una extrañísima mezcla de títulos. Se dedica a recoger lo mejor de aquí y de allá para ofrecer un título muy ambicioso, que no está libre de sus defectos. Lo más parecido en cuanto a planteamiento, es The Legend of Zelda, y diría que es ese símil con la obra de Miyamoto lo que le ha generado una legión de fans que a día de hoy sobrevive.

El juego nos pone en la piel de Jade, una chica huérfana, fotógrafa que tras ciertos acontecimientos que no voy a revelar, se une a un grupo de resistencia para desenmascarar una trama conspiranoica propia de los nazis. Y con esta premisa, vamos a ir infiltrándonos en un par de sitios con la finalidad de fotografiar y probar la conspiración de la que hablo.


Estos lugares dei nfiltración son, salvando la distancia, como templos de un Zelda, donde tendremos que hacer uso de ciertas habilidades para enfrentarnos a distintas situaciones. Pero no queda aquí todo lo que el juego ofrece, porque además podremos ir fotografiando la fauna del planeta para ganar dinero, como si de un curioso y original coleccionable se tratase.

También tenemos unas esferas que debemos recolectar con el fin de comprar piezas para nuestra nave. Estas esferas se consiguen como si estuvieras jugando al Super Mario 64, de nuevo salvando las distancias: Ganando carreras, persiguiendo ladrones, infiltrándonos en bases más pequeñas... Lo único que no me ha gustado de esto es que es obligatorio hacerse con las esferas para poder avanzar en la trama, algo que me parece una excusa muy mala para alargar la vida del juego. Las útlimas 10 esferas que necesitaba para comprar la última pieza fueron casi más una tortura que un divertimento.

El juego nos ofrece ciertas características que no quiero dejarme en el tintero. Primero, el uso de la cámara va más allá de la toma de fotos y nos permite lanzar unos discos para golpear interruptores a distancia o dañar enemigos.


El juego, gracias a su estética, ha envejecido bien y si encima se juega a la versión HD que salió en 2011 para PS3 y 360 ya podemos hablar de algo casi imperecedero. La versión que he jugado yo, me temo que es la estándar y aunque se ve bien, no llega al nivel de la revisión.

El doblaje y la música me han parecido bastante buenos a nivel general, aunque hay un par de cancioncitas de estas que además de ser malas, son pegadizas. Como la que suena en el Bar Acuda, que no paran de decir "Propaganda!". Terrorífico.

Sin embargo, me temo que no todo es maravilloso. La cámara falla mucho. Muchísimo, y en los momentos más críticos en los que tienes que salir corriendo o que necesitas mirar a una zona de la habitación mientras permaneces escondido, se sitúa en una posición nada favorable y no hay manera de quitarla. Las cámaras semiautomáticas estaban de moda, qué le vamos a hacer.


Los personajes son bastante originales, aunque tratándose de un juego enfocado a un público joven, no es que estén muy desarrollados. Jade tiene una estética visual muy marcada, pero no puedo decir lo mismo de su personalidad. Que aunque se desarrolla, me parece insuficiente. La historia me temo que no ayuda, porque aunque interesante, da la sensación de no querer mojarse en aquello que quiere mostrar. Estamos ante una trama que claramente trata un holocausto, pero lo hace tan superficialmente que ninguna de las aspiraciones u objetivos de Jade o sus amigos, resultan cercanas para el jugador.

Por si todo esto fuera poco, las zonas principales de infiltración se quedan cortas y dan la sensación de ser muy pocas (realmente son dos o tres, mas la zona final que es una tontería). Además los combates acaban resultando repetitivos. El tema de las esferas tampoco parece estar del todo bien implementado, porque si bien ejercen de misiones secundarias, muchas se basan en repetir ciertas actividades y otras te las regalan al acabar una zona (pero del tipo que te regalan 20). No sé, me ha parecido algo desordenado, casi caótico.


Lo que sucede con Beyond Good & Evil es que sus cosas buenas son bastante mejores que las malas, y el hecho de que las zonas principales se queden cortas no hace más que reforzar el argumento de que estamos ante un juego tremendamente divertido, donde tienes mogollón de cosas por hacer y tan pronto estás metiéndote en un complejo de máxima seguridad, como persiguiendo a unos ladrones o fotografiando algún bicho. Incluso el que las esferas corten el ritmo del juego, sobre todo al final, es otro síntoma de que engancha. De que quieres más.

En definitiva, Beyond Good & Evil es un clásico de su generación, un brillante más en la Edad de Oro de Ubisoft. Un título que hay que jugar sí o sí para saber que hubo un título que fue capaz de mezclar las mecánicas de juegos tan distintos y tan buenos; y que encima logró hacerlo bien. No me extraña que, después de casi quince años, todavía haya seguidores esperando como agua de mayo una segunda parte.

8,75/10
Gabi's Seal of Approval

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