jueves, 23 de febrero de 2017

Análisis - Hitman


Título: Hitman
Desarrollador: IO Interactive
Plataforma: PC (versión analizada); PS4; Xbox One
Género: Acción, Infiltración
Año de lanzamiento: 2016


No quisiera empezar este análisis repitiéndome y diciendo qué me parece o qué significa para mí, esta saga. Así que sin más preámbulo quiero ir un poco al grano. El resumen es que he estado esperando la versión física de Hitman un largo año aproximadamente y, cuando por fin me lo he pasado, no puedo sino tener sentimientos encontrados. Estamos ante un juego que toma como punto de partida el ya clásico, y para mí imprescindible, Hitman Blood Money, el cuarto título de la saga y que en mi opinión supuso un punto de inflexión en la propia serie.


No es por ser lo que en ciertos círculos de Internet se conoce como Nostalfag o Nostalgiafag (leído en inglés), término utilizado para referirse a gente que piensa que lo que ellos jugaron hace años es crema y todo lo demás un truño; pero creo que dicha entrega ha sido lo mejor que ha hecho IO Interactive. Un Nostalfag, por cierto, es lo que vienen siendo la mayoría de fans de mi quinta del Ocarina of Time o Final Fantasy VII y lo que vengo a ser yo con Tomb Raider II. Pero estamos hablando de otra saga, y creo que objetivamente (porque lo rejugué no hace mucho), Blood Money es precisamente el título en el que tenían que fijarse para hacer esta nueva entrega. Por cierto, objetivamente pienso que Tomb Raider II le muele a palos a los dos grandes títulos que alaba mi generación pero eso lo dejaré para otro momento.






He querido elegir esa imagen de cabecera, con el Agente 47 de blanco, porque es precisamente el traje que llevas en la misión Requiem, la última de Blood Money y simboliza bastante bien lo que ha sucedido después de Absolution: Que ha vuelto. Ya no estamos ante un juego de sigilo con pretensiones, que jugaba a tener algo que contar porque sintiéndolo mucho, la historia no importa en un título que consiste en encarnar a un asesino a sueldo. Te interesa tu objetivo, qué hace para ganarse la vida, qué le gusta comer o beber, con quién se junta, qué le llama la atención, e incluso cosas un poco más profundas como a dónde irá si hay que desalojar el edificio en el que estás.


Hitman recupera el arte de matar y de matar bien. Por poder te puedes liar a tiros, pero es bastante realista en este aspecto y no vas a durarles a los guardias de seguridad más de tres o cuatro balazos hasta el punto de que cuando ves que te han pillado ni te molestas en tratar de arreglar la situación porque estás muerto. Puedes alargar la agonía si quieres, pero te han matado. Aquí vuelve la libertad para acabar con los objetivos (nunca menos de dos por misión), el decidir si quieres tirarlo por el balcón, envenenarlo, ahogarlo con la mítica cuerda de piano o si por el contrario prefieres que sea un accidente. Todo vale. Y esa libertad es lo que hace grandísima a esta serie. Porque más allá de un simple juego de tiros, de acción, estamos ante un título que te propone un puzzle.






Cada escenario propone un reto, con objetivos que siempre tienen un guardaespaldas detrás, o que se refugian en una embajada tomada por militares donde parece imposible entrar o que se encuentran en una suite de un hotel de lujo rodeados de personas. Y es ahí donde entras tú. No es tanto el recrearse en la muerte de tu objetivo, sino el pensar "¿y ahora yo cómo leches me cargo a este sin que me vean?" Pero os digo una cosa: Cuando llevas hora y media dando vueltas, estudiando escrupulosamente cada movimiento, cada oportunidad, cada rincón... Y ves que lo tienes, no puedes evitar gritar lleno de orgullo un "Te tengo". La batalla aquí no se libra con armas, se libra con materia gris. Y es tremendamente satisfactorio.

Una novedad de esta entrega son las oportunidades. Mientras vamos por ahí deambulando, pensando cómo vamos a matar a este o a aquel, es posible escuchar a gente comentando cosas. Y poniendo la oreja nos daremos cuenta de que saltan unas oportunidades. Estas oportunidades facilitan a los que tienen falta de imaginación una manera original de acabar con el objetivo. No son las únicas y puedes descubrir más, que conste. Y tampoco es que faciliten mucho la vida. Que te pueden decir que te hagas con un disfraz o entres a un sitio que a ver quién es el guapo que lo consigue. Pero le da variedad y al ser opcionales me han parecido una buena idea.


Ojo, porque el juego no se libra de tener sus defectos. Por suerte se ha librado de la gran mayoría de defectos que tenía Hitman Absolution, como la historia. Pero por otro lado da la sensación de que hay cosas que se resisten a quitar. El tema de los disfraces, por ejemplo. En Hitman Absolution si llevas el disfraz de un policía y hay más policías en el nivel, estos te mirarán raro en plan "¿y este quién es?" lo cual piensas "ah pues tiene sentido, son compañeros, es normal que sepan quién es quién." Sí, claro, hasta que estás en una barbería con un solo barbero (octogenario por lo menos) y si te disfrazas de él NADIE se pispa. Ni siquiera el cliente de confianza que está sentado esperando a que le afeites la yugular el cuello. Chirría tantísimo que dejas de tomarte en serio el título.

Aquí por el contrario hay ciertos miembros del gremio que te pueden cazar Que está bien, es más creíble que el jefe de cocina conozca a sus empleados mejor que el pinche que acaba de entrar hace dos días, pero ya es casualidad que los que te puedan pillar estén en puntos estratégicos para evitar que entres disfrazado a ciertas zonas. Ya es casualidad... Y ahí es donde falla. Yo entiendo que en un hospital de lujo haya personal de seguridad a la entrada de los quirófanos. Pero que sean esos JUSTO los que se conocen a todos los policías... Se nota que los desarrolladores han ido a pillar en muchos casos y son ganas de complicar las cosas. Y sí, acabas encontrando otras rutas, otros modos pero cierran muchísimas puertas.¿De qué me sirve recorrerme una cornisa evitando a los guardias si JUSTAMENTE la única ventana abierta en toda la fachada da a DOS guardaespaldas? ¿Para qué me pones ese camino? ¿Para vacilarme?




Me indigna porque al igual que el poner un guardaespaldas al objetivo es un hándicap comprensible, que se fusiona con el propio juego haciéndolo creíble y que no me rompa la suspensión de incredulidad, el hecho de molestarme en encontrar una tubería por la que subir, recorrer una cornisa y acabar en una ventana con dos guardaespaldas no me dice lo mismo. Lo que me llega a la cabeza es la imagen del diseñador de nivel diciendo "Eh, ¡te hemos pillado! Jeje, hemos pensado en esto" Para eso no me pongas eso, repito. Pon detectores de metal (que hay uno en todo el juego), por ejemplo. No me importa que me compliques los niveles, me encanta de hecho. Me motiva. Pero no lo hagas yendo a pillar y aposta. Porque frustra.

Antes de concluir el análisis quiero hablar de la duración. El juego tiene solo seis escenarios, pero son tochísimos. Muy muy grandes todos ellos, y un primer contacto nos asegura hora y media fácil de planifiación, de caminar, de pasear, de ensayo y error. Pero una vez conoces el mapa y lo que ofrece puedes pasarte el nivel sin disfrazarte y matando solo a los enemigos en poco más de diez minutos. Vamos que si eres muy pro, en una hora y poco te lo has ventilado. ¿La realidad? Si eres muy pro y te lo pasas en una hora, les has metido mínimo tres o cuatro a cada nivel. Eso ya son unas 20h solo para las misiones principales porque luego hay desafíos como "Matar a fulanito con una pistola", y cosas así que según vas completando te van complicando. Es un giro más a su jugabilidad que hace que quien quiera sacarle más partido al juego, pueda hacerlo. Yo personalmente me canso rápido de estos desafíos una vez conozco el mapa.




Ahora, sí: Creo que IO Interactive ha retomado el buen camino con este nuevo Hitman y lo tiene a tiro (nunca mejor dicho) para que en futuras temporadas pulan el sistema de juego y el diseño de niveles, mejorando las mecánicas como ya han hecho con lo de los disfraces. ¿Merece la pena pagar 50€ por él? Yo diría que en formato digital, de ninguna manera. Y casi casi me atrevería a decir que ni siquiera en físico. Si te gusta la saga como a mí, sí. Sin miedo. La edición física, por cierto, incluye misiones extra (que se desarrollan en las seis localizaciones del juego) y el traje blanco. Además la caja mola un montón.


8/10

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