viernes, 3 de febrero de 2017

Análisis - Banjo-Kazooie Grunty's Revenge


Título: Banjo-Kazooie Grunty's Revenge
Desarrollador: Rare
Plataforma: Game Boy Advance
Género: Aventura / Plataformas
Año de lanzamiento: 2003


Con este juego me pasa lo que me pasó en su día con Little Big Adventure, que el estilo visual me fascina. He leído a un montón de gente diciendo que le parece horripilante, que si los personajes parecen prerrenderizados y no sé qué. Pues mira, sí, pero es la vista cenital con gráficos cartoon así me pierden la vida. Es como los Golden Sun de Advance, que los veo como si fueran puñeteros lienzos de Rubens. Pero bueno dejemos a un lado mi atrofiado sentido del gusto artístico para centrarnos en lo importante: Banjo-Kazooie Grunty's Revenge, que en España se llamó La Venganza de Grunty.

Me lo compré hace tres años completo (con su caja y tal) por 25€ en una famosa tienda del centro de Madrid y aunque lo empecé y le di bastante caña en mi pequeña calabaza (una Gameboy Advance naranja) no llegué a pasármelo, porque ya son demasiados años conviviendo con las pantallas retroiluminadas. Amo el diseño de la Advance hasta el punto que me he planteado meter la mía en un marco (no bromeo) pero eso de jugar sin luz... Yo ya no puedo. Las pilas me dan igual, pero la luz Señor... ¡La luz! Total, que como tengo la Landaulet Tipo 1 que estéticamente de momento es una Raspberry Pi monda y lironda con Recalbox, me dije "pues voy a ver qué tal aquí, que la tele tiene luz propia". Y bingo.

Banjo-Kazooie Grunty's Revenge se sitúa en algún punto inmediatamente posterior a los juegos de N64 Hablo así porque no los he jugado así que no sé exactamente después de cuál va, pero sé que continúa una historia. La malvada bruja Grunty la ha diñado al más puro estilo Blancanieves y su delgado cuerpo reposa bajo una piedra enorme de varias toneladas. A todo esto, uno de sus esbirros (porque doy por supuesto que tiene varios lugartenientes) construye una Mecha-Grunty, un robot con la forma de la bruja, para albergar su espíritu que por algún motivo que no logro a comprender, estaba todavía bajo la piedra. Cuando es un espíritu y no le cuesta nada... salir. En fin. La malvada bruja decide que para que estas inconveniencias de la vida no sean una constante, lo mejor es separar a Banjo y a Kazooie (el oso y el pájaro de la portada, sí) por yo qué sé qué. En el presente secuestra a Kazooie y se la lleva al pasado. ¿Por qué no la mata? Ni idea. ¿Por qué la secuestra y viaja al pasado? Tampoco lo sé. Que digo yo, si puedes viajar al pasado ¿por qué no viajas y te avisas a ti mismo de que te vas a acabar bajo una piedra y así logras evitarlo? Quiero pensar que esto no es posible por alguna estúpida ley de la robótica que no se nos ha sido revelada, por la cual los fantasmas atrapados en robots no pueden salvarse a sí mismos en el pasado. Y este es a grandes rasgos el argumento. Llegas tú, Banjo, y tienes que viajar al pasado para rescatar a Kazooie y acabar otra vez con la malvada Grunty. ¿Sabéis lo mejor? Que ya tiene más argumento que casi todos los juegos de hoy en día.



Bueno volviendo a la seriedad. Una vez se nos ha puesto en este contexto tenemos que ir coleccionando cosas. Es todo lo que hacemos. Necesitamos Jiggies, que son como piezas de puzzle que hay repartidas por los distintos escenarios, con el fin de ir abriendo nuevos mundos y así avanzar en la trama. Algunos se consiguen después de vencer en ciertos minijuegos, otros tras superar alguna prueba, etc. No esperéis la diversidad de un Mario porque en cada mapa se hace siempre lo mismo. Recolectar coleccionables, pasar minijuegos, etc.

El mayor problema de este Banjo-Kazooie es que parece que lo han hecho un poco porque era "lo que tocaba". No hay mimo, no hay ganas. Y me consta que estuvieron dos añazos trabajando en esto. Cuando empiezas, es divertidísimo. Es asequible, te sorprende y logra engancharte la tontería de ir de aquí para allá consiguiendo cosas. Pero es que luego llegas a la mitad del juego y acabas harto. El control falla muchísimo en todos los sentidos. Si no es que Banjo no dispara a tiempo, es que salta tarde, y si no cualquier cosa. Y al principio cuando el juego es más sencillo casi ni te enteras. Pero según aumenta la dificultad y hay saltos más difíciles, o vas más justo de tiempo cuando conseguir un Jiggy conlleva una cuenta atrás, entonces vaya que si se nota.

El apartado visual, que funciona bien en los juegos de aventura, es mortal en uno donde te hacen saltar porque no tienes sensación de profundidad y lo que a veces parece que está a tu mismo nivel, no lo está y entre esa pared y tú hay un abismo insalvable. Esto no es nuevo, me quejé de ello en mi análisis de Little Big Adventure y el juego ya llevaba en el mercado como una década cuando esto salió a la venta. No me lo explico. Es que el juego no funciona. Han querido hacer algo que supongo que en la N64 va a las mil maravillas gracias a que ahí puedes hacer algo en 3D, pero aquí no hay manera. Y se nota que lo sabían porque la mecánica del salto está presente pero han tenido que sacarse de la manga un pantano venenoso de aguas verde fosforito, fácilmente distinguibles del suelo seguro, para poder utilizarlo bien.



Admiro en cierto modo que se empeñaran en que esto fuera posible, y que lograran que el juego no fuera impasable con sus fallos pero aquí lo que veo es la diferencia con Capcom y su Resident Evil Gaiden. Ahí decidieron adaptar la jugabilidad a las limitaciones de la Gameboy Color y trataron de mantener el mayor número de mecánicas posibles en un entorno visual totalmente alejado de lo que era la saga. Pero Rare, con este Banjo Kazooie no ha sabido adaptar la jugabilidad. Han cogido lo que es Banjo-Kazooie, han reducido los gráficos por las limitaciones de la consola pero no han sabido revisar esas mecánicas para hacer que funcionen. Estamos hablando de Rare... ¿Tenían miedo de sacar algo tan alejado de lo que eran los Banjo Kazooie? ¿Es por eso que más tarde sacaron Banjo-Pilot?

El juego está curioso y por suerte no dura más de 4-5h, y me parece que quien más lo va a disfrutar son los peques, sobre todo al principio que es un paseo. Luego esto se convierte en una especie de Banjo-Souls infernal, que llegó un momento en que tuve que buscar una guía porque no sabía qué tenía que hacer. Pero pienso que no es un juego para todo el mundo, y mucho menos un juego que valga la pena tener original.

4/10

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