jueves, 12 de enero de 2017

Análisis - Far Cry 4


Título: Far Cry 4
Desarrollador: Ubisoft Montréal. Junto con Ubisoft Red Storm. Ah, y Ubisoft Shangai. También Ubisoft Toronto. ¿Y Ubisoft Kiev? ¿Eso existe?
Plataforma: PS3, PS4 (versión analizada), PC, X360 y One
Género: Acción
Año de lanzamiento: 2014


Si Far Cry 3 tocaba el tema de la locura, de una regresión al lado más primitivo del ser humano explicando cómo en las circunstancias adecuadas hasta el chico más pijo de California podía ser peor que el peor de los psicópatas tropicales; Far Cry 4 intenta explicar cómo hasta la persona más civilizada puede dejar de atender a razones y ser más sanguinario que un cruel dictador asiático.

Lo empecé en diciembre de 2014, en Navidades pero no sé si porque tenía la historieta de Vaas muy fresca o si fue el hecho de que soy manco apuntando con un mando en juegos de acción que el juego no me enganchó nada de nada. Ha sido retomarlo estas Navidades y engatusarme.


Las mecánicas son iguales que en Far Cry 3. De hecho todo es igual, a excepción del mapeado. Incluso Pagan Min, el dictador que tenemos que derrocar es una variante cuerda de Vaas. Que sí, que añaden ciertas cosas como un autogiro (bendito invento) o los elefantes; incluso mejoras como la fabricación automática de jeringuillas de salud (que también se agradece) pero esto es demasiado continuista. Lo bueno es que la fórmula funciona y quien se lo pasara bien en la anterior entrega lo hará con este. Incluso los trucos para tomar los puestos que funcionaron en la tercera parte, siguen funcionando aquí. Ya sabéis a qué me refiero: Rifle de francotirador mejorado al máximo, punto elevado y en una tarde has conquistado Kyrat. Literalmente.

Las localizaciones están muy cuidadas y genial referenciadas, hasta el punto de que en las misiones en el Himalaya puedes encontrarte referencias reales a cadáveres que los alpinistas utilizan como punto de referencia. Tenía una foto de esto pero adivinad en qué dispositivo USB estaba...Gráficamente el juego cumple de sobra y me sorprendió mucho en su momento (repito que lo he jugado en PS4), aunque en ocasiones el rendimiento se nota que podría ir mejor.

El juego a mí me ha parecido muy divertido. El ir de aquí para allá sembrando el caos, conquistando puestos, escalando torres de radio... No sé, a mí me sigue encantando XD





Pero si de todo lo bueno que tiene, tengo que elegir algo lo tengo clarísimo y es el transfondo de todo esto. Es la metáfora que buscan contarnos desde UbiLol. Una cosa me ha quedado clara y es que aquí no vale bromear con lo típico de que si hay "disonancias ludonarrativas", que si no tiene sentido instaurar la paz a base de matar, etc. No solo es algo que el juego sabe que no funciona, es que te lo dice. No quiero destripar nada de esto pero lo que me ha parecido genial de este Far Cry 4 es que te lo puedes pasar en diez minutos y sin disparar un solo tiro, pero solo si decides ser una persona civilizada. Aquí nos encontramos algo que como escritor me tiene obsesionado últimamente y que si no he mencionado en mis últimos análisis de Heavy Rain y Beyond: Two Souls, debería haberlo hecho: Si un personaje en lugar de decir "sí", dice "no" y te quedas sin historia, algo falla. ¿Y cuántas veces como jugadores hemos querido rebelarnos a lo establecido y no nos han dejado? Pues Far Cry 4 nos deja. Así que cabe preguntarnos algo: ¿Es Pagan Min, el antagonista de la historia, de verdad el malo o eres tú? Lo malo es que la historia se queda a medias en esto. Podrían haber resumido a la mitad todo lo que cuentan y haber seguido más allá para explorar esto y habernos hecho pensar. Pero por desgracia no.




Es hora de dejar a un lado lo bueno que tiene el juego, y pasar a lo malo. Que es bastante también. Lo primero criticable es que la historia con todo lo que podía haber sido, es flojísima. Y no estamos hablando de un juego que tenga la historia como un añadido cutre para vender con el multijugador, no. Aquí se supone que, en teoría, es el plato fuerte. Pero se queda en una mera excusa que no te profundiza apenas ni en Pagan Min, ni en la Senda Dorada (los rebeldes que quieren acabar con él) ni en nada. Sale un personaje estrambótico, te da dos misiones y desaparece. Salvo dos personajes que son Amita y otro tío que no recuerdo su nombre que son los líderes de la rebelión pero que buscan cosas totalmente opuestas (al estilo Podemos). Ella busca acabar con la cultura y el pasado de Kyrat para ser una grandísima nación que prospera y construye hospitales y colegios con... el dinero del narcotráfico. Y el otro es un fundamentalista religioso que ¡sorpresa sorpresa!, quiere que Kyrat sea como era antes de que Pagan la liara. El juego te da a alegir a quién ayudar y finalmente el otro personaje queda relegado a un segundo plano que te va a dar igual porque cuando te pasas el juego no te van a desarrollar qué fue de la Senda Dorada. Lo mejor es no tomarte en serio al juego e ir tomando las decisiones más absurdas para ver qué pasa.

Ok, otro punto negativo: El árbol de habilidades. Que vale, está genial ir mejorando el personaje para tener una sensación de progresión y desbloquear cosas chulas. El problema es que los enemigos son siempre los mismos, así que en Far Cry 4 pasa como en la entrega anterior. Aquí no hay curva de dificultad. Aquí tenemos el tobogán de la facilidad. El juego empieza siendo difícil porque tus armas son malas, tienes dos barritas de vitalidad, eres pobre y por tanto no puedes ir comprándote material mejor y no tienes ningún tipo de habilidad que te facilite la vida. Pero entonces empiezas a ganar vitalidad (seis barritas), a poder dejarte cientos de miles de monedas en tonterías porque literalmente te sobra la pasta, a doparte con las habilidades y a ser considerado un arma de destrucción masiva. No bromeaba con lo del rifle de francotirador al principio del análisis: Existen un par de rifles que le revientan el pecho literalmente a cualquier enemigo. Al final mi equipación fue: Escopeta para animales y combates a corta distancia (los enemigos salían volando); lanzagranadas como arma de una mano (para convoyes y demás fauna motorizada, como helicópteros); mi rifle de francotirador para todo lo demás y una ametralladora porque me sobraba un espacio. Y con esto no te tose nadie. Resulta triste que yo, que de verdad que no sé qué me pasa a la hora de apuntar con un mando haya reconquistado un país. ¿Qué leches han estado haciendo los rebeldes hasta que yo llegué? ¿Jugar al LoL?


Me pasé la última parte del juego preguntándome si el ejército real haría algo serio para detenerme como... No sé, bombardear mi casa, quemar los bosques para que no nos pudiésemos ocultar, destruir las torres de radio para que no proliferase la propaganda rebelde... Pero no. Asaltas una base enemiga a 500m de otra y ni se enteran. A mí no me vendáis la moto conque si es que la IA esto o aquello, porque lo que no es normal es que la alarma en una base militar solo se active si me ven. Si soy un francotirador que acaba de volarle la cabeza a tu compañero entonces tengo inmunidad. Y por supuesto como pasa en el 99% de todos los juegos, cuando hay un francotirador todo el mundo decide que lo más sensato es ir a ver de cerca al soldado abatido. ¿En serio es tan difícil cambiar una IA para que en vez de que, cuando detecte un cuerpo se acerque, grite '¡francotirador!' y se escondan? ¿DE VERDAD?

Mi consejo es que si queréis disfrutar de este juego, no os hagáis muchas preguntas porque la suspensión de incredulidad es un recurso muy frágil. Pese a todo que sepáis que necesito más de esto. La manera en que me pasé la misión final debería de haberla grabado porque fue una locura mayúscula. Algún día rebajarán el Far Cry Primal y ahí estaré yo acechando. Eso sí, lo compraré en PC.

8/10

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