martes, 27 de diciembre de 2016

Análisis - Mirror's Edge Catalyst


Título: Mirror's Edge Catalyst
Desarrollador: DICE
Plataforma: PC (Versión analizada); PS4; Xbox One
Género: Plataformas
Año de lanzamiento: 2016

El nombre de Mirror's Edge explicaba a la perfección lo que la entrega de 2008 quería tratar. Faith, la protagonista, vivía al filo del espejo. Esto quiere decir que en el universo que representaba el juego se nos presentaban dos realidades: Por un lado, el sistema totalitario que mantenía a los habitantes de la ciudad totalmente manipulados; y por otro lado, el mundo de los runners que eran aquellas personas que no estaban de acuerdo y vivían moviendo la información de aquí para allá de la única manera posible: A lo Correo del Tzar llevando ellos mismos la información. Vale, no íbamos a caballo sino metiendo brincos por las azoteas.



Faith, aunque era runner no se sentía realmente identificada con este estilo de vida. No se "mojaba" en la lucha de la misma manera que, aunque vivía en la ciudad, no comulgaba con el sistema. Pero entonces su hermana se ve envuelta en un complot y tal y ella se ve obligada a salir de esa neutralidad. Las mismas mecánicas del juego nos explicaban ese modo de vida de Faith, porque nos pasábamos todo el juego corriendo y huyendo. Hasta el punto de que enfrentarse a los guardias era algo muy poco habitual porque tenías las de perder. Pero de verdad.

Mirror's Edge nos hablaba de cómo una joven tenía que posicionarse en un mundo que no le gustaba, nos hablaba de cómo esa chica tenía que enfrentarse al sistema porque había algo por encima de ella que le obligaba a ello y de cómo aceptaba ese posicionamiento. Y como he dicho, las mecánicas nos narraban esa personalidad. Pero es que el apartado visual también lo hacía. Porque la ciudad se mostraba... Falsa. Buscad imágenes del juego original y veréis a qué me refiero. Es una ciudad preciosa, con un tratamiento de los colores perfecto donde todo es blanco, o rojo, o amarillo, o... Pero nunca se mezclaban, no había suciedad. Era, como digo, muy bonita pero sentías que algo fallaba. Y me encantaba.

Pero esto es un análisis de Mirror's Edge Catalyst, no de su antecesor. Y aunque salió el verano pasado, algo me dijo que mejor no comprarlo. Se le criticó muchísimo por mil cosas y ya me he llevado algún que otro palo comprando de salida, así que prefería esperar. Entonces noté cómo por los foros la cosa se iba tranquilizando y la gente empezaba a aceptar el juego. Su precio se rebajó y ya volvía a estar en mi punto de mira. En ese momento mi prometida decidió que era el momento de regalármelo. Y menudo juegazo, señores.


En Mirror's Edge Catalyst volvemos a encarnar a Faith, la chica del primer título, solo que han hecho una especie de precuela-reboot. O sea, que la historia se situaría antes de los hechos del Mirror's Edge original solo que han cambiado un par de cosas en la vida de Faith que hacen que este juego se sitúe en un marco argumental distinto.

El juego comienza después de que la protagonista salga de una temporada de dos años en un reformatorio. Ella es huérfana y todo lo que ha vivido después de la muerte de sus padres es la vida del runner. Una vida antisistema e ilegal en una sociedad totalmente dominada por las grandes corporaciones. Se vive en una especie de dictadura encubierta.

Lo primero que llama la atención del juego es que han sabido conservar la identidad visual del título original aunque es verdad que la han cambiado. Ahora sigue siendo todo blanco con un color (azul, amarillo...) predominante pero, como podemos ver arriba, se cuelan otros colores como el negro. Me ha gustado como queda porque, si bien es cierto que la ciudad no da esa sensación de valle inquietante esto ayuda a reforzar la nueva historia. Si antes teníamos a una Faith que no está a gusto en ningún bando, ahora tenemos a una Faith que vive en uno de esos bandos pero que descubre que ni el lado corporativo de la ciudad es tan malo, ni el lado runner tan bueno. La incursión de nuevos colores da a entender por tanto que nada es de un color o de otro, sino que tenemos matices. Y es genial.

A mí audiovisualmente el juego me parece un auténtico 10 y habrá quien esté más o menos de acuerdo, y habrá quien diga que las animaciones de los enemigos podrían ser mejores, que podría haber mayor variedad, etc. Pero es que los combates en general son tan frenéticos que no te da tiempo a fijarte en las animaciones a no ser que de verdad te pares. Pero ya hay que ponerse técnicos para hacer eso, ¿eh? XD

Siguiendo al tema del combate, aquí cobra más presencia que en el juego original. Esto se va notando sobre todo según llegamos al clímax de la historia, porque al igual que el resto de apartados, este está al servicio de Faith y habla de ella. Y es por eso que este juego me parece auténtico Arte. Lo que falla en el combate, sin embargo, es que los hitbox de los enemigos más fuertes son basura. Aquí la lucha tiene mayor importancia, pero tiene sentido porque Faith se involucra mucho más en la lucha por los runners. Y según avanzamos descubrimos cómo tiene que ir saliendo más de su neutralidad para enfrentarse a los acontecimientos.


Hay que saber jugar a este Mirror's Edge Catalyst porque de otro modo la experiencia puede ser nefasta. El juego es medio sandbox, y digo medio porque hay una zona por la que nos podemos mover libremente, bastante grande, y luego zonas donde solo estaremos en las misiones principales. En el mapa abierto podemos encontrarnos encargos y misiones secundarias. Los primeros es aconsejable hacerlos una vez acabadas las misiones principales (que sí se pueden alternar con las secundarias). El motivo de esto es que se trata de una experiencia muy distinta donde el "prueba-error" está muchísimo más presente que en la campaña. Y en un juego que trata de ir rápido, de no parar, el que te estén cortando todo el rato porque se ha terminado un límite de tiempo interrumpe constantemente la inmersión. Pero bueno que cada uno haga lo que quiera.

El mundo semiabierto que presenta el juego le viene bien. Hay quien dice que no, que pierde la gracia del original. No entiendo esto, la verdad. El original pedía a gritos el perderse por la ciudad, pedía a gritos la libertad de correr a donde tú quisieras y en eso han mejorado totalmente.

Pero por desgracia no es oro todo lo que reluce y el juego tiene un par de puntos oscuros que lo alejan de ser un 10. Primero de todos: La Banda Sonora. Por favor tenían la base perfecta. Solo había que ser continuistas, como en el resto del puñetero juego, pero aplicando ligeras mejoras. Pero han optado por un elenco de canciones que soy incapaz de recordar. Y en la mente de todos los jugadores del original todavía resuena ese "Still alive" de Lisa Miskovsky. Otro punto negativo del juego es que muchas veces da la sensación de que has puesto una película ya empezada y que te has perdido como 20 minutos. Todo el rato salen personajes que Faith ya conocía de antes y que no introducen. Te dicen cuatro cosas y hala, a correr. Esto está bien si complementas con fichas de personajes dentro del mismísimo juego, por ejemplo. Pero no me sueltes en las pantallas de carga un "Para enterarte de la historia, compra el cómic Mirror's Edge Exordium" Me compraré el cómic para profundizar en una historia que ya me sé, no como una especie de DLC de pago extraño.


El juego merece muchísimo la pena, engancha (me lo he pasado en tres días), deja que te sumerjas en sus tejemanejes y, a grandes rasgos, te habla con cada uno de sus apartados. Todo en Mirror's Edge Catalyst intenta transmitir y esa es la esencia de esta serie. Es precisamente esa esencia, ese todo, lo que hace del juego una obra de arte, un título que espero que el tiempo ponga en el lugar que le corresponde.

9/10
Gabi's Seal of Approval!!

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