domingo, 24 de julio de 2016

Lud y Zallen

Lud y Zallen. Sí, la foto es de EliteGuias. Es en la que mejor salen.

La ciudad de Eleum Loyce fue fundada con un único fin: Frenar el Caos. Y con ese cometido, el Rey de Marfil estaba junto con cientos de sus caballeros en primera línea de batalña. Tenía, de hecho, el trono sobre el mismísimo Caos.

Dicho Rey tenía una serie de bestias como mascotas, similares a Tigres Dientes de Sable. Se sabe que fueron siete, de las que se conocen solo tres: Aava, Lud y Zallen. El cometido de Aava, que vivió sus últimos días en una abandonada Eleum Loyce, era proteger a Alsanna, la hija del Rey.


El cometido de Lud y Zallen, por el contrario, no está tan claro. Se rumorea que su encargo era acabar con el sufrimiento de aquellos que, afectados por el Caos, se aventuraban en la hostilidad de sus dominios. Eran por tanto, la última línea de la defensa de Eleum Loyce contra la expansión de tamaño mal. Por desgracia, ambos acabaron sucumbiendo ante tal fuerza, a diferencia de Aava, y por esa razón atacan a cualquiera que se acerque.


Lud y Zallen son, de lejos, los enemigos más difíciles (en mi humilde opinión) de todo Dark Souls 2 Scholar of the First Sin, hasta el punto de que son los únicos a los que no he podido vencer. Llegar a ellos no es fácil, y es que la zona está al nivel de las mismísimas bestias. Su morada son las Afueras Glaciales de Eleum Loyce, donde fortísimas ventiscas nublan el helado páramo día y noche, sin descanso. Sin embargo, no es este el mayor de sus peligros. ¡Ni muchísimo menos! Aquí habitan los Renos Helados (del inglés Frozen Reindeer), una suerte de caballos de hielo con cornamentas de antílope. Son increíblemente rápidos, muy duros y capaces de realizar unas descargas eléctricas mortales. Uno es peligroso, dos juntos hacen que sobrevivir sea misión casi imposible, y tres son letales.

Primero ataca Lud, mientras Zallen observa tranquilamente. Piensan que con uno de ellos basta para vencer cualquier intrusión. A diferencia de Aava, que no está corrompida por el Caos, no son blancos. Les rodea una especie de aura negra.

Lo normal es acabar primero con Lud, que aunque al principio es un combate posible, una vez se une Zallen... En fin. Si logras vencerle, cuando el combate contra la segunda bestia esté avanzado, verás que se vuelve muchísimo más agresivo, más rápido y resistente. Además comienza a recuperar energía.

Todo un reto que, para mi desgracia, pudo con mi paciencia. Medio centenar de intentos fueron suficientes.

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